Mostrando entradas con la etiqueta montaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta montaje. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de octubre de 2014

(Post)producción

Dicen los que saben que el montaje es el lenguaje propiamente dicho del cine. Si bien es indispensable para hacer cine, en la historia de los audiovisuales, se intentó invisibilizarlo: "si hay cortes que no se note". La intención era lograr la misma fluidez que presenta la vida misma, aumentando así la sensación de realismo. Esta idea de montaje invisible fue clave en el "Modo de Representación Institucional" del cine y, a pesar de los muchos intentos de revolucionarlo, sigue siendo la forma más generalizada de contar historias audiovisuales.

Para que el montaje no se note, se suele recurrir al formato más parecido a nuestra mirada: el montaje por corte. En este caso, es necesario hacer los cortes considerando algunas de estas posibilidades:
  • Corte por movimiento (si un personaje está caminando hacia la derecha del cuadro, es importante que siga manteniendo esa dirección en el cuadro siguiente). Ejemplo: Nómadas del viento.
  • Corte por zona del cuadro (si un personaje mira horrorizado hacia adelante y en el siguiente cuadro vemos al tiburón, asumiremos que el personaje está de frente a la orilla, mirando al tiburón). Ejemplo: Tiburón, de Spielberg.
  • Corte por forma (si en un cuadro aparece un objeto, en el cuadro siguiente aparecerá un objeto diferente pero de forma similar). Ejemplo: Latinoamérica, de Calle 13.
  • Corte por sonido (si en un cuadro hay un personaje y se escuchan -en off- una música en la puerta, en el cuadro siguiente se ve al músico). Ejemplo: El hombre orquesta, de Pixar.

Por otra parte, al momento de editar, encontramos algunas otras posibilidades...


Pero ¡ojo! no conviene abusar de estos efectos... a menos que estén editando un video de Fiesta de 15.

Ahora bien, a varios artistas les aburría el montaje invisible: consideraban que se estaba "desaprovechando" la enorme potencialidad del lenguaje audiovisual. El genio de S. Eisenstein no sólo dirigió películas espectaculares, sino que además desarrolló teoría cinematográfica. Su concepto del "montaje ideológico" o "montaje dialéctico" tomó influencias de la filosofía y la lingüística para construir ideas a partir del montaje.



Estas teorías sobre el montaje dejaron muchos y variados herederos, en distintos géneros y con distintos objetivos. La construcción de ideas a partir del montaje puede estimularse desde la contraposición de imágenes, como vimos, pero también a partir del contrapunto entre la imagen y el audio, para construir paradojas que refuercen el mensaje, como en Ilha das Flores, de Jorge Furtado. Por otra parte, pueden construirse nuevas ideas a partir de fragmento muy breves, como en el documental Surplus.

viernes, 4 de octubre de 2013

Contar en imágenes

La importancia de los relatos

¿Por qué somos tan adictos a las historias?. ¿Por qué será que, "desde que el mundo es mundo", andamos inventando ficciones y nos juntamos a disfrutarlas? ¿Qué línea une a esos habitantes del Paleolítico que contaban historias alrededor del fuego, con los espectadores actuales de una película cualquiera, en cualquier cine de un centro comercial?


El autor norteamericano Jonathan Gottschall, en su interesantísimo libro "The storytelling animal" ("El animal contador de historias") desarrolla estas preguntas. Llega a plantear, incluso, que nuestros cerebros humanos fueron evolucionando para volverse "adictos" a los relatos, ¡tanto como al azúcar! En sus palabras, "la mente contadora de historia es alérgica a la incertidumbre, al azar y a la coincidencia. Es adicta al significado. Si la mente contadora de historias no logra encontrar patrones significativos en el mundo, tratará de imponerlos". Así es que inventamos sentido, tratando de ordenar el caos que es el mundo.

Este autor se basa en un experimento de lo más divertido para fundamentar esta afirmación. Los psicólogos Heider y Simmel, llevaron adelante una experiencia en 1944 preguntándoles a varios entrevistados qué veían en este video: 


¿Y ustedes?, ¿qué vieron? :)

De la mano de esta maravillosa capacidad de generar orden del desorden, podemos aprovechar las metáforas visuales, con mayor o menor grado de sutileza. Vean, sino, este video basado en el cuento "Por cuatro esquinitas de nada", de Jerôme Ruillier, adaptado por Mayte Calavia en una escuela de Zaragoza, España.



 
¿Y  para qué sirven los relatos?
El narrador José Luis Gallego, que brinda talleres de la Universidad de San Martín en cárceles, lo explica muy bien en el marco de una charla TEDx. 


El montaje y la construcción de ideas

Es más, somos capaces de ver audiovisuales (y disfrutarlos) porque construimos ideas complejas a partir de fragmentos de información más simple, como son las imágenes fijas. Este tema viene investigándose en el campo del cine desde sus mismísimos albores, a principios del siglo XX. El teórico del cine ruso Kulechov hizo en la URSS algunos experimentos al respecto. Esta es la pieza audiovisual que se usó para experimentar acerca del montaje y que, en su honor, fue conocido como "El efecto Kulechov": 



El montaje es, entonces, EL lenguaje audiovisual. Es la gramática del cine, que pone en orden y da sentido a las "palabras" audiovisuales: los planos. 

Montaje, planos... Estos son sólo algunos de los términos que forman parte del "diccionario" de lo audiovisual. El tamaño de los planos, la angulación y los movimientos de la cámara, son elementos mucho más que técnicos, sino que cumplen una importantísima función narrativa. 


ACTIVIDAD

Les propongo redactar un breve guión que les permita construir una idea relacionada con educación y tecnologías. A partir de ese guión, buscarán... ¡o producirán! imágenes (tanto fijas como en movimiento). La idea es experimentar con un software de edición de video para generar un audiovisual breve, que dé cuenta de la idea que se habían propuesto construir.